Bilbao Digital

Asociación para la Cualificación y el Aprendizaje Permanente

  • Full Screen
  • Wide Screen
  • Narrow Screen
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

¡Ahí va! Era al revés.

E-mail Imprimir PDF

¡Ahí va! Era al revés.

piramide invertidaLas decisiones que se toman a la hora de organizar la estructura de un sistema (empresa, equipo, partido político, escuela, grupo de cualquier tipo) condicionan el funcionamiento del propio sistema y, por tanto, los resultados que se obtienen (y los que no se obtienen).

Una de ellas, la que voy a comentar en este artículo, es su ordenamiento jerárquico y/o relacional, que en la mayoría de los casos, viene representado gráficamenta a través de lo que se llama organigrama.

Ejemplos gráficos, en entornos educativos, pueden ser los siguientes:

 

 

 

 

 

 

Esta ordenación vertical (vista de arriba a abajo) aclara la estructura de mando (y responsabilidades). Generalmente, se corresponde con una estructura salarial también jerarquizada. Hay que suponer que es la forma en que el colectivo se organiza para conseguir sus fines. También, en cada nivel, se identifican puestos de trabajo bajo los cuales hay personas que serán controladas por las de los niveles superiores. Al final, aparece la figura del cliente externo (alumnos, en este caso) que es a la vez el destinatario del servicio que ofrece este grupo y el sustento (social, económico, financiero, moral) del grupo.

Ya se ha analizado suficientemente (en obras, artículos, incluso en la enseñanza reglada) el efecto que se da en las organizaciones representadas por este tipo de organigramas: las personas que ocupan los puestos de trabajo tienen el punto de vista puesto hacia arriba. Miran a su superior, hacen lo que su superior quiere, evitan hacer lo que puede suponer un error a los ojos de los niveles superiores y, en general, prevalece la inacción por miedo al error sobre la voluntad de solucionar problemas de sus verdaderos clientes.

Además este tipo de jerarquía supone que los niveles superiores son cuantitativamente menores que los inferiores, por lo que quien pretenda ascender en los niveles jerárquicos lo ha de hacer asegurándose no sólo su ascenso, sino la imposibilidad de ascender de otros. A la hora de contratar personal y a la hora de situarlo en diferentes niveles de este tipo de organigramas, suele ser frecuente que se quiera contratar personal barato para quienes están en contacto más directo con los clientes y expertos controladores (o despedidores) para los niveles más altos (que a la vez tienen un coste individual mucho mayor).

Es fácil trasladar estas reflexiones a organigramas de otro tipo de instituciones: partidos políticos, empresas,..

Y más que se podría argumentar o ilustrar..

 

Hay otra forma de organizarse. Ya hace muchos años apuntada por las técnicas de marketing. Puesta de manifiesto por las normas ISO 9000:2000. Remarcadas con intensidad por los Sistemas de Gestión que buscan la Excelencia.

 

  • En marketing se articula toda estrategia en torno a la consideración del cliente como el elemento más importante de la empresa: el cliente es el rey, el paradigma del cliente, el cliente siempre tiene razón,..
  • Las normas ISO 9000, sobre todo tras la revisión del año 2000, hace especial énfasis en la gestión por procesos y sigue concediendo al cliente la consideración máxima. Además aparece la distinción conceptual de cliente interno y externo para poder aplicar la importancia que el marketing daba al cliente externo a los trabajadores de la empresa (o miembros del grupo).
  • Los sistemas de gestión de la excelencia, condicionan la supervicencia de la empresa a la gestión por procesos y obligan a establecer unos indicadores claros y continuos que evaluen la gestión de la empresa y la satisfacción de sus agentes: trabajadores, clientes, sociedad, propietarios.

 

Ejemplos gráficos de organigramas que intentan representar estos principios:

 

 

En este caso sencillo, queda muy claro que lo más importante son los clientes y hay que seleccionar y reconocer adecuadamente a los trabajadores que se van a hacer cargo de la prestación directa del servicio. En la medida que estos trabajadores no puedan prestar satisfactoriamente el servicio, demandarán a sus supervisores los recursos y ayuda necesarias para ello y éstos, a su vez, cuando sea necesario, a sus gerentes. Hasta llegar a la confianza que supone tener un director general cuya función principal es "crear el ambiente necesario para que todos los demás hagan su trabajo en las mejores condiciones posibles".

Comparemos este punto de vista con el habitual y demos un repaso a la configuración de los puestos de trabajo de: telefonistas, recepcionistas, conserjes, auxiliares, peones,.. que son los que transmiten en primera instancia y mayor número de veces la imagen del grupo.

 

 

En este caso, más complejo en apariencia, queda claro que la empresa concede la máxima importancia a sus clientes (son la parte del mundo que da sentido a la empresa). Para satisfacerles han creado una serie de proceso y han representado en el gráfico las relaciones transversales que se dan.

El equipo coordinador (equivalente a lo que en otros grupos es la dirección general) participa en todos los procesos y su sentido es de ayudar a esos procesos a satisfacer al cliente.

Las consecuencias en los procesos de selección, formación, despido,.. son evidentes: Los equipos eligen a sus líderes, el presupuesto de formación es ilimitado, el compromiso con las personas es total. Existen casos concretos que ponen de manifiesto situaciones que en el otro tipo de organizaciones pueden parecer ciencia ficción.

Evidentemente el personal propietario y directivo es totalmente diferente, aunque al final los trabajadores también.

Bueno, pues parece que, por lo menos hay dos alternativas aquí representadas. Aunque el mero hecho de distar 180º también permite anticipar que puede haber soluciones en el arco intermedio.

Podemos jugar a dar ejemplos.

Comentarios (0)add comment

Escribir comentario
menor | mayor
password
 

busy
You are here: Artículos Administración ¡Ahí va! Era al revés.