Bilbao Digital

Asociación para la Cualificación y el Aprendizaje Permanente

  • Full Screen
  • Wide Screen
  • Narrow Screen
  • Increase font size
  • Default font size
  • Decrease font size

Juventud II

E-mail Imprimir PDF
Bendita juventud. Denostada. En numerosas ocasiones se oyen las coletillas: "estos jóvenes..", "en mis tiempos..", "vaya falta de respeto.." referidas a los jóvenes en general, pero ante situaciones particulares.

Yo voy a inventarme situaciones ficticias, no han ocurrido nunca, los personajes no son reales, para darle las gracias a la juventud y reconocerles y animarles en conductas positivas que mantienen.

En esta ocasión me refiero a la distancia que hay entre el entorno de aprendizaje de las jóvenes y los jóvenes considerados como alumnado y la metodología de enseñanza de sus profesoras y sus profesores.

Una chica alumna de cualquier tipo de enseñanza (aunque estaría bien documentar situaciones parecidas a la que voy a describir, circunscribiéndolas a etapas, ciclos o materias concretas), que dispone de teléfono móvil 3G, que tiene cuenta en hotmail y utiliza muy frecuentemente el software de comunicación messenger en alguna versión tuneada, que tiene fotos en myspace, pero que las duplica en facebook y que utiliza tuenti y twitter para quedar con su cuadrilla, utiliza las herramientas informáticas como un electrodoméstico más (cuando nació ya las tenía en su entorno familiar y social).

Cuando llega al espacio de enseñanza - aprendizaje que define al aula física se encuentra con un mobiliario y equipamiento que en total (para unos 25 alumnos y alumas: mesas, sillas, pizarra y poco más) tiene un coste inferior al que su familia ha invertido en la cocina. Y, generalmente, de forma inconsciente, percibe cierta decepción.

Cuando aparece la profesora o el profesor, que muy habitualmente, no tienen ni idea de nada de lo que como dotación tecnológica tiene esta alumna (3G, messenger, myspace,..) e intenta colocar una transparencia en el avanzado equipo llamado proyector de transparencias haciendo un ejercicio de ensayo y error hasta dar con la posición correcta para que la imagen o el texto se entiendan (también puede ser que el vídeo vhs no se rebobine, que el euroconector del DVD esté suelto,..), percibe de nuevo cierta decepción.

Cuando, tras varias reformas en la normativa de enseñanza, pero en las que se mantiene la obligación legal de atender a la diversidad (aunque afortunadamente el alumnado y sus familiares no se enteran porque no conviene difundir esta idea) toda la clase utiliza el mismo libro de texto (del cual la profesora o el profesor tienen el correspondiente solucionario), sabiendo ellos (alumnas y alumnos) que son casi todos diferentes, percibe de nuevo cierta decepción.

Cuando el enfoque de la enseñanza pasa por poner de relieve aquello en lo que la alumna en cuestión falla o se le da peor, en lugar de potenciar lo que se le da mejor y, al mismo tiempo, se disimulan los resultados bajando el nivel general de exigencia y, por tanto de conocimiento, empieza a entrar en la etapa de las frustraciones.

Cuando la profesora o el profesor no tienen valor que añadir al proceso y, por tanto, sus clases se convierten en distribución de yogures caducados, a tantos por hora, la alumna se da cuenta de ello al primer minuto, y empieza a perder el respeto debido a los mayores.

Si vamos sumando hora a hora, año a año, desde la enseñanza primaria, pasando por la secundaria obligatoria, llegando a eso que se llama bachillerato; me paro un momento porque van 10.800 horas, es desafortunadamente fácil que a la chica del ejemplo se le hayan agotado sus ilusiones y haya desaparecido la curiosidad que debe acompañar al aprendizaje.

Acompañando a estas situaciones suelen ir informes a la familia que terminan con frases del tipo: "tiene que hacer más trabajo en casa", "falta de hábitos de estudio", "es una niña movida en clase", "habla demasiado",.. que permiten establecer el fracaso de la enseñanza en las responsabilidades de la parte que debe aprender.


Evidentemente, generalizar lleva implícito cierto margen de error y, como he dicho antes, como esto que escribo es una invención no hace falta demostrar si es real o si tiene correlato con la realidad.
Comentarios (0)add comment

Escribir comentario
menor | mayor
password
 

busy
You are here: Artículos Enseñanza Juventud II