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Asociación para la Cualificación y el Aprendizaje Permanente

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¿VAMOS DE PAYASOS?

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¿VAMOS DE PAYASOS?

Allí estaba yo, delante de aquel bosque, solo sin nadie a mi alrededor, solo aquel hombre con ganas de apoderarse de mí, en su mano tenía un cuchillo y en la mano izquierda tenia cinta de embalar, no sabía que tenía pensado hacerme, creía que iba a morir o al menos eso pensaba yo hasta que apareció alguien por la puerta. Era mi mejor amigo que vino a verme y a preguntar a ver qué tal estaba después de que en la fiesta de mi cumpleaños estaba desanimado. Él se percató de lo sucedido y del payaso armado, le dio tiempo a reaccionar salir de casa, llamar a la policía y volver. En ese tiempo yo estaba aterrorizado, esperando a que el payaso me atacase y defenderme, el lugar era mi casa y no se respiraba un aire normal, era un aire tenebroso, maligno y con olor a sangre, sabía lo que me esperaba, ese payaso no se conformaba con tenerme agarrado en la silla y tenerme aterrorizado…


Voy a empezar desde el principio de la historia y cómo he llegado a tal punto.


Era el día de mi cumpleaños un 21 de agosto, yo hacía mis 15 años cuando mi madre decidió montar una fiesta en mi casa. Yo aún era un ingenuo niño pese a tener esa edad, siempre pensaba en cosas para cambiar el mundo pero por desgracia, eran absurdas a los oídos de los mayores, entonces mi madre con un acto de buena Fe, decidió prepararme una fiesta invitando a todos los amigos y vecinos cercanos a mi casa, como dirían algunos: iba a ser una fiesta de la hostia.


Por desgracia para mí, no me gustan los payasos, me parecen unos seres extraños, ¿ tan mayores y pintándose la cara?, no tenía sentido para mi forma de pensar, otros estaban súper contentos por ello, porque querían pasárselo bien y reír. Mi madre también contrato una pequeña banda de música que tocaban rock ingles del bueno. Castillos hinchables para los más pequeños, unas mesas donde se podía jugar a juegos de mesa, una piñata… había montones de cosas.


Yo en la fiesta me entretuve jugando a los juegos de mesa mientras que la mayoría de los otros niños iban a donde el payaso, yo me sentí triste porque llego un momento que estaba solo el día de mi cumpleaños así que me metí en casa, cerré la puerta de mi habitación y me puse a dormir. Cuando llego la hora de la tarta, yo no quería despertarme, pensar que iban a estar los padres y niños cantándome el cumpleaños feliz no me hacía mucha gracia, subió mi madre por las escaleras abrió la puerta de mi habitación y me obligo a bajar a comer la tarta y recibir los regalos. Me regalaron todo lo que había pedido pero eso es irrelevante ya que yo solo pensaba en que terminase el día de hoy y empezar uno nuevo mañana.


Esa misma tarde cuando yo creía que todos se habían marchado, oí que por las escaleras subía alguien, ignore el dato y seguí durmiendo, cuando desperté para ir al servicio, mis padres estaban profundamente dormidos, vi que el payaso se había quedado en mi casa y quería verme, me dirigí donde él y me pregunto que haber porque no había asistido a sus actuaciones. Yo le respondí honestamente diciendo que no me gustaban los payasos. Me agarro del brazo con mucha fuerza y me ato a una silla de tal manera que no podía moverme.


(Lo que sucede ahora ya lo he contado anteriormente)


Llego mi amigo con la policía entro en casa, pero el payaso me cambio de sitio y me llevo al desván donde cerró la puerta para que nadie pudiese pasar. Yo seguía con miedo mis ojos escupían lágrimas de donde no las había y mis labios se endurecían al notar la brisa del aire. Mi corazón cada vez latía más fuerte, llego a tal punto que no supe si iba a morir de un infarto o clavado por su cuchillo. Sus ojos estaban clavados en los míos con una mirada fría, como si fuese de un asesino en serie. Y yo me pregunte ¿Qué hacia un asesino en serie disfrazado de payaso en mi fiesta? Sabía que no iba a encontrar respuesta para aquella pregunta. Sabía que en ese momento iba a morir.


Paso un largo tiempo hasta que perdí el conocimiento al presenciar tanto miedo por mis venas a esta temprana edad. Termine desmayándome y cuando desperté, no sabía dónde me encontraba, era todo blanco como si se tratase de un hospital, oía a mi queridos padres llorando y gritando desesperadamente que no muriera.


Solo recuerdo eso, no sabía lo que había sucedido en mi desmayo solo sabía que si en algún momento había hecho mal a alguien otra persona me lo devolvió a grandes escalas. No sé qué sucedió con ese payaso, solo sé que mi alma ya no habitaba en el mundo de los vivos y oía a la gente gritar mi nombre y hablar de mi hasta que llegó un momento de alguna época donde no se hablaba de mí, parecía que estaba siendo olvidado en la tierra y alma termino desapareciendo lentamente hasta quedarse en polvo…

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