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Taxonomía de Bloom en la labor de Concejal

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bloomTaxonomía de Bloom en la labor de Concejal

Para desarrollar las funciones que tienen que ver con el control y fiscalización de los órganos de gobierno, así como para desarrollar la labor caracterizadora de la concejalía, hay que tener cierta capacidad de lectura y escritura (redacción).

Los documentos que hay que elaborar para acceder a información y para hacer llegar peticiones, propuestas, quejas o similares tanto propias como de los ciudadanos son los siguientes: escritos (antiguamente llamados instancias), preguntas, ruegos, enmiendas, mociones, informes, proyectos,..


Estas comunicaciones se regulan por medio del Procedimiento Administrativo Común, los Reglamentos de Ordenación y Funcionamiento y algunas normas internas. El conocimiento o consulta de estas normas debe ser fluido.

Los Organismos Autónomos y las Sociedades Públicas se rigen, además de por normas básicas, por sus propios Estatutos. Es obligado el conocimiento y lectura de estos textos, ya que suelen contener normas muy concretas a seguir.

También hay que estar dispuesto a localizar y leer gran volumen de normas que afectan al nivel municipal, pero este aspecto lo ampliaré en otro apartado.


También es necesaria una buena capacidad de análisis.

Frecuentemente los temas sobre los que hay que dictaminar (votar en definitiva) son complejos, están regulados con multitud de normas, contienen puntos de vista enfrentados, protegen derechos de algunos colectivos y, al mismo tiempo, provocan menoscabo en los intereses de otros, requieren la intervención de organismos supramunicipales, coordinación entre varios intervinientes o afectados, etc.

 

El buen concejal o la buena concejala tiene que poder descomponer un problema grande, complejo o amplio en aspectos menores para poder ir estudiando cada uno de ellos por separado y las relaciones entre ellos.

Es prácticamente imprescindible en esta fase disponer de una buena relación con los funcionarios (de distinto ámbito) que nos ayudarán a acceder a la información y nos explicarán lo que no entendamos.


Tras el análisis hay que ser capaz de sintetizar los asuntos.

Muy frecuentemente hay que trasladar un informe a diferentes instancias: grupo municipal, partido político, otros grupos de la oposición, equipo de gobierno, comisiones informativas, pleno, prensa,.. La síntesis nos debe permitir destacar los aspectos importantes y relevantes del asunto de que se trate y poner encima de la mesa las distintas opciones que se pueden plantear, si es el caso.

Por último, hay que evaluar las opciones y los temas como paso final antes del dictamen que supone el voto.

Ya hemos citado las responsabilidades en las que se incurre y podemos anticipar los riesgos y probabilidades de error en el camino mostrado.

El concejal o la concejala que lee y redacta (cada vez lo hará mejor), que consulta el Procedimiento Administrativo, los Estatutos, la normativa básica del área de que se trate, que ayude a los vecinos y vecinas a redactar escritos, que haga un seguimiento de la labor de gobierno por medio de los instrumentos citados, que analice temas y proponga soluciones, que consulte con los técnicos (internos y externos), se formará una opinión y será capaz de mostrarla y someterla a juicio.

El proceso puede contener errores, de los que hay que aprender y procurar no repetirlos. Así ayudamos y servimos a nuestros vecinos y vecinas; esto es la expresión del éxito.

Cuando convenza a los suficientes ganará la votación, pero esto no es la expresión del éxito.

El concejal o la concejala que no lee ni redacta (cada vez lo hará menos y peor), que no consulta el Procedimiento Administrativo, ni los Estatutos, ni la normativa básica del área de que se trate, que no ayude a los vecinos y vecinas a redactar escritos, que no haga un seguimiento de la labor de gobierno por medio de los instrumentos citados, que no analice temas ni proponga soluciones, que no consulte con los técnicos (internos y externos), no podrá formarse una opinión ni será capaz de mostrarla ni someterla a juicio. Necesitará que otros le digan qué votar y, en breve plazo, tampoco querrá saber las razones de ese voto. Son muy apreciados últimamente por los partidos políticos.

Aunque a veces el voto de estos dos tipos de concejal o de concejala coincidan, el último descrito no podrá considerar nunca un éxito su aportación (que en realidad no existe).

Por otra parte, hay una serie de conocimientos instrumentales que tienen que ver con los medios a utilizar para desarrollar adecuadamente nuestra tarea: las comunicaciones y relaciones que implican las capacidades a desarrollar citadas anteriormente nos obligan a manejarnos con un mínimo de habilidad en dos áreas de conocimento: Informática e Idiomas (en realidad capacidades comunicativas).

En el campo de las nuevas tecnologías es imprescindible el manejo de las siguientes aplicaciones:

  • Procesador de Textos. Para todo lo que tiene que ver con redacción (escritos, preguntas, ruegos, enmiendas, mociones, informes,..).
  • Hoja de Cálculo. Para todo lo que tiene que ver con análisis (numérico y gráfico).
  • Bases de datos. Para todo lo que tiene que ver con tratamiento de expedientes, gestión de contactos,..
  • Páginas web. Para establecer relaciones bidireccionales no presenciales (web 2.0).
  • Agendas digitales. Para centralizar informaciones automáticas, citas, control de tareas pendientes, suscripciones,..
  • Software especializado. Según casos, pero sobre todo en las áreas de Recursos Humanos y de Urbanismo conviene conocer, además de la normativa propia de esas áres el software más básico usado por ellas.
  • ..


En el terreno de los idiomas, además de considerar que pertenecemos a un Estado en el que hay 4 lenguas oficiales, muchos temas se debaten a niveles internaciones y la Unión Europea emite directivas que afectan a nuestras administraciones públicas basadas en informes que no siempre están en castellano.

Si habéis leído hasta aquí quizá sentáis abatimiento debido a que esta descripción se corresponde con un esfuerzo titánico. Sólo he descrito realidades para las que la condición necesaria es la simple voluntad; la condición suficiente es el esfuerzo mantenido. La guía que lo permite es la convicción de servicio a los demás que supone el cargo de concejal.

Si pensáis que la descripción no es correcta, podéis consultar con cualquier funcionario o funcionaria de cualquier administración pública para que os confirme que ellos y ellas desarrollan estas tareas desde hace tiempo y con niveles profesionales muy altos.

El concejal o la concejala que no se acerque ni por asomo a las realizaciones que describo no está cumpliendo, en mi opinión, con su deber.

Me he encontrado, con excesiva frecuencia, con una realidad que considero preocupante y voy a generalizar (con riesgo evidente de error): en cualquier adminstración pública el nivel medio profesional, competencial (e incluso social) de los funcionarios es superior al nivel medio (en los mismos apartados) de los políticos que la gobiernan.

Esto produce, en ocasiones, unos desajustes graves. E incluso el político que responde al perfil 2 descrito anteriormente, ni siquiera se da cuenta de la falta de respeto que supone su negligencia ante personas que tienen una capacidad que no llega a reconocer.

Siendo esto grave, he llegado a la conclusión de que el Estado (las administraciones públicas) funciona por la gran valía del funcionariado que lo compone, a pesar de los políticos que lo gobernamos.

Pero también se puede ver este desajuste de capacidades entre ciudadanos que se organizan y esos mismos políticos. Ejemplos hay.

Comentarios (2)add comment
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escrito por Endika , 12, enero, 2011

Muy interesante la aplicación de la taxonomía de Bloom en la labor del Concejal, felicidades por el artículo.

Como reflexión propia, pienso que tampoco es necesario exigir a los políticos que sean expertos en todo, ni que estén por encima de los funcionarios en términos cognitivos, aunque sí que al menos, no estaría mal que igualasen a éstos en conocimientos de idiomas, cultura general, uso de herramientas informáticas y algún otro aspecto concreto.
De lo contrario, corremos un doble riesgo: el de que los políticos tomen decisiones que no son ni eficaces ni eficientes o el de que se de una funcionarización de la política, al ser los políticos totalmente dependientes de los funcionarios por su superioridad técnica.

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Niveles de conocimiento
escrito por Josean , 12, enero, 2011

Gracias Endika,

En realidad la descripción de tareas, aunque es extensiva y, por lo tanto, no puede exigirse a una sola persona que sea ducho en todas ellas, el conocimiento que se demanda por parte del destinatario del servicio sí exige un mínimo control.

Aquí cobra importancia eso de "trabajo en equipo", "espíritu colaborativo", "formación continua" que oimos en muchas ocasiones pero que desdeñamos en tantas otras.

Saludos

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